Greendale (2003)

Disco conceptual sobre una familia asentada en una pequeña comunidad californiana para el que Neil cuenta con el respaldo de Ralph Molina y Billy Talbot. Apareció junto con el DVD que comenta Watts que recoge un concierto grabado en Irlanda titulado Live at Vicar St en el que se reapasan todas las canciones del disco en formato acústico. Algún comentario he oído sobre la película, pero ni idea de qué tal está.

Falling from above presenta a los personajes de esta historia(el abuelo idealista Arius Green, el hijo Earl y su esposa Edith, la hija de éstos Sun y el primo Jed) y es un buen medio tiempo con la sección rítmica sosteniendo los fraseos de guitarra. Double E y Devil’s sidewalk son dos temas blues, el primero con una guitarra saturada que lleva el ritmo y la segunda con unos buenos coros a cargo de Pegi Young. Como a lo largo de su carrera, aquí Neil vuelve a apostar por la vida en el campo en sintonía con la naturaleza(«So, my fair damsel/Won’t you take your leave/Are you headed for the country?/Where you wear the greensleeves/And the children laugh/And the old folk sing/ And the church bell tolls/For a miraculous thing»). En Leave the driving el personaje de Jed acaba en la cárcel después de matar a un policía cuando piensa que va a ser arrestado por posesión de drogas. La armónica secunda el sonido de la guitarra eléctrica y es un tema que podía haber encajado sin problemas en alguno de sus primeros discos. Carmichael es una maravilla de canción llena de melancolía(«That was a great vacation/Maybe the best of all/But God damn it, Carmichael, you’re dead now/And I’m talkin’ to the wall»). Bandit muestra la vertiente más folk del disco con Neil susurrando por encima de la acústica. EnGrandpa’s interview el abuelo muere de un ataque al corazón después de que los periodistas traten de sonsacarle información sobre Jed. Un tema de casi trece minutos que recuerda en su ambiente bastante a Zuma. En las últimas tres canciones es el personaje de Sun el que recoge el testigo de los valores idealistas del abuelo(«But that might not be easy/Livin’ on the run/ Mother Earth has many enemies/There’s much work to be done»). Bringin’ down dinner tiene un ritmo arrastrado en el que el protagonista es el órgano, Sun Greenvuelve el estilo correoso típico de Crazy Horse y Be the rain es un himno ecologista que recuerda en su sonido bastante a Ragged glory(«Don’t care what the government say/They’re all bought/And paid for anyway/Save the planet for another day/Hey Big Oil!/What do you say?»).

Para mí su mejor disco de estudio desde Harvest moon del que ya habían pasado más de diez años desde que se publicase.

Year of the Horse (1997)

Este Year of the horse se publicó en 1997 coincidiendo con el estreno del film de Jim Jarmusch sobre la gira que habían hecho el año anterior, aunque el disco no es la banda sonora de la película ya que incluye versiones que no aparecen en el documental. Sigue la línea de sus discos dobles en directo anteriores, pero lo cierto es que se queda lejos del equilibrio perfecto de Live rust o de la fuerza descomunal de Weld.

Se abre con una más que buena When you dance you can really love, pero después en Barstool blues al alargarla de tres a nueve minutos creo que pierde toda la esencia de la canción y sin la magia que debería tener un temazo como éste en vivo(a algunos temas suyos me parece que el alargarlos tanto y meterles tanta distorsión no les beneficia en nada, y éste es uno de ellos). When your lonely heart breaks tampoco suena especialmente inspirada, aunque con un buen Mr. Soul levanta el vuelo. Big time seguramente es de lo mejor del disco y deja claro que era con diferencia uno de los temas más potables de Broken arrow. La versión eléctrica de Pocahontas no está mal aunque tampoco me convence demasiado(siempre me quedaré con la versión acústica), sin embargo Human highway sí que sigue la línea intimista y folky que tenía la original del Comes a time. Con Slip away Scattered vuelve el sonido típico de Crazy Horse(otros dos de los mejores temas de Broken arrow), seguida de una potente Danger bird de más de trece minutos que es otro de los puntos fuertes del disco(a ésta sí que me parece que no le perjudica para nada el alargarla, más bien todo lo contrario). El disco se cierra con dos de los temas más puramente rocanroleros: Prisoners of rock’n’roll con Neil totalmente desbocado soltando guitarrazos con himno americano distorsionado incluído, y Sedan delivery en una versión bastante más desmadrada que la del Rust never sleeps.

En resumen, un directo en el que algún tema igual no está a la altura que sería de desear, pero en el que predominan los aciertos y en general bastante disfrutable.

Unplugged (1993)

En el informe que hizo el Ruta hace un par de meses sobre los discos en vivo de Neil Young se decía que este Unplugged era una concesión innecesaria a la moda de aquellos años de grabar desenchufados para la MTV, ya que él ya había grabado anteriormente otros discos de este tipo y de mejor nivel como la cara acústica de Rust never sleeps o el Live at Massey Hall. Igual sí, pero eso no quita para el disco sea totalmente disfrutable y que en mi opinión se encuentre entre los mejores Unplugged que se han hecho.

El disco se abre con The old laughing lady, una canción de su primer disco en solitario que aquí sin la floja producción de la original, suena mucho más fresca y directa. Mr. Soul es interpretada exactamente como fué escrita en principio, o sea, sin el ornamento eléctrico con el que aparece en alguna otra grabación, seguida de una versión de World on a string que pone los pelos de punta. Pocahontas es casi idéntica a la del Rust never sleeps, mientras que Stringman es un tema casi inédito en su repertorio, conducido magníficamente por el piano y la voz de Neil. A mucha gente la versión que hace aquí de Like a hurricane no le convence nada, con ese órgano que suena en lugar del típico riff distorsionado de guitarra de la original, pero a mí me gusta bastante. Después vienen seguidas The needle and the damage done y Helpless, ésta con la voz de Nicolette Larson de protagonista, que suenan a gloria bendita, enlazando con Harvest moon que es la primera de las tres de ese disco que se incluyen(hay que recordar que el concierto se grabó en medio de la gira del Harvest moon). Cuando comentamos el Trans ya dije que la versión original de Transformer man me parece infumable, pero aquí despojada de sintetizadores y demás arreglos innecesarios, y con el acompañamiento a los coros de Nils Lofgren y de la propia Nicolette Larson, aparece como un gran tema. Unknown legend es la segunda canción del Harvest moon en una versión bastante similar a la original, seguida de Look out for my love del Comes a time y Long may you run, el tema incluído en el album homónimo de la Stills-Young Band. El disco se cierra con From Hank to Hendrix. Recuerdo que la primera vez que la escuché fué cuando pasaron por televisión el video de este concierto y cuando le ví tocarla mano a mano con Nils Lofgren casi se me saltan las lágrimas.

Resumiendo, yo diría que este Unplugged merece mucho la pena, no sólo porque incluye alguna canción poco usual en otras grabaciones en directo suyas (The old laughing lady, Stringman o Long may you run), sino también por las versiones tan distintas de las originales que hace de otras (Like a hurricane o Transformer man).

Freedom (1989)

«Despues de editar ‘Eldorado’ volví al estudio y continué haciendo sesiones. Realicé una sesión en la que interpretamos ocho canciones antiguas que aún no habia grabado nunca, algunas las tenia desde hacia 15 años. Canciones que tenia tiradas por ahí. Dos de estas.’The way of Love y Too Far Gone, me parecieron muy buenas, el resto lo volví a guardar. Ya tenía una base, algo a lo que podía regresar. La gente puede escuchar esas canciones en Freedom y reconocer lo que le gustaba de mi hacia 15 o más años. Pueden volver hasta allí, es como una carretera. Luego están las canciones que utilicé de ‘Eldorado’, aunque las dos más salvajes del EP no estaban en el album. Freedom es en cierta forma una progresión suavizada de ‘Eldorado’. ¡Eldorado es una pasada! Tuve la oportunidad de hacerlo y uh, lo hice. Ahora puedo olvidarlo, forma parte de Freedom.»

Freedom se abre con Rockin’ in the free world, un himno en una versión acústica y en directo, que es un ataque en toda regla a la política social de la era Reagan y en sus efectos en la gente de a pie(«I see a woman in the night/With a baby in her hand/Under a old street light/Near a garbage can/Now she puts the kid away/And she’s gone to get hit/She hates her life/And what she’s done to it/There’s one more kid/That will never go to school/Never fet to fall in love/Never get to be cool»). Crime in the city dura casi nueve minutos con la batería llevando el ritmo entrecortado y en el que también aparecen de vez en cuando un órgano y un buen saxo. Don’t cry, a pesar de esas explosiones de distorsión, me parece de las más flojas del disco. Hanging on a limb nos remite a discos como Harvest o Comes a time, una maravilla de canción de principio a fin, con la voz de Neil doblada por unos coros femeninos y unas acústicas que son una gozada. El Dorado tiene cierto estilo flamenco con esas castañuelas que suenan y esos arpegios de guitarra. The ways of love es otra de mis favoritas, con un aire bastante country, en el que Linda Ronstadt le acompaña a las voces y con una buena steel que va apareciendo de vez en cuando a lo largo del tema. Someday me parece otra de las menos inspiradas del disco, aunque en las partes en las que entra esa sección de viento de fondo mejora bastante. On Broadway es una versión curiosa del famoso tema de Leiber/Stoller y poco más. Wrecking ball es una balada con el piano como protagonista, con Neil cantando con mucho sentimiento y una letra preciosa(«I see your smoky eyes/Right across the bar/I’ve seen that look before/Shining from star to star/Though I can’t take that chance/ If you got time for one dance/ Meet me at the wrecking ball/Wrecking ball/ Wear something pretty and white/ And we’ll go dancin’ tonight»). No more es otra de las grandes del disco en la que de nuevo recuerda a la gente que quedó por el camino por el tema de las drogas(«Living on the edge of night/You know the sun won’t go down slow/You don’t know which drug is right/Can’t decide whick way you wanna go/I feel the way you feel/’Cause not so long ago/It had a hold on me/I couldn’t let it go/It wouldn’t set me free/It wouldn’t set me free/No more, no more, no more»). En Too far gone vuelve al country más puro con la steel de Ben Keith sonando otra vez, y el disco se cierra con la versión eléctrica de Rockin’ in the free world que suena como una apisonadora, con unos coros llenos de rabia y la guitarra distorsionada de Neil echando humo.
No diría que Freedom es tan imprescindible como algunos otros de sus discos, pero tiene varios temazos como para poder considerarlo un gran disco.

Life (1987)

Life sería el último album que grabaría para la Geffen y el primero que grababa otra vez con Crazy Horse después de cinco años, en concreto desde Re-ac-tor no lo hacía.
Aquí vuelve a retomar en buena parte el sonido y el estilo que siempre le ha caracterizado, si bien todavía en algún tema se pueden escuchar algún sintetizador y esa batería de los anteriores discos, como en la que abre el disco, Mideast vacation. Así y todo tiene un buen solo de guitarra y una letra con fuerte carga política(«I went lookin’ out for Khaddafi/aboard Air Force One/ but i never did find him/and the CIA said son/you’ll never be a hero/your flyin’ days are done/it’s time for you to go home/stop sniffin’ that smokin’ gun«). Long walk home avanza lentamente en su vena intimista con el piano, la harmónica y unos buenos coros de protagonistas. También aquí aparece de fondo la situación política de la época(«From Vietnam to Beirut/if we are searching for the truth/why do we feel/that double-edged blade/cutting through our hand«). En Around the world sí que la banda vuelve a sonar con la contundencia de siempre con Neil cantando con rabia contenida y la guitarra distorsionando cosa fina. Después llega Inca Queenque para mi gusto destaca sobremanera sobre el resto del disco. Una canción majestuosa de ocho minutos que podría haber figurado en Zuma o en cualquiera de sus mejores discos. Hay que oir esa semiacústica punteando por encima del resto de instrumentos y como canta Neil aquí. Una gozada.Too lonely tiene un ritmo muy marcado y un riff muy machacón que me recuerda a alguna del Re-ac-tor. Prisoners of rock’n’roll es seguramente el tema más puramente rocanrolero de todo el disco y en la que aprovecha para lanzarle alguna buena puya a la Geffen(«We never listen/to the record company man/they try to change us/and ruin our band«). Cryin’ eyes es otra de mis favoritas con unos coros y una guitarra distorsionada que aparecen y desaparecen. When your lonely heartbreaks es una de las que decía antes en las que el sintetizador que se escucha de fondo y el sonido de batería estropean una canción que con otros arreglos habría ganado mucho. We never danced cierra el disco y también tiene una producción nefasta que hace que suenen como cualquier grupo de tecno de medio pelo, aunque Neil la canta con sentimiento y tiene una letra más que buena(«If you don’t really know/where you want to go/it makes no difference/which road you take/Hope it’s not too late/we were more than friends/I can hardly wait/’til we meet again/We never danced/we never danced/we never danced/the night away«).

En definitiva, un disco muy irregular pero con las suficientes canciones de nivel como para considerarlo más que recomendable.