Prairie Wind (2005)

¡El disco de la recuperación! O por lo menos así lo veo yo. Bajo mi modesto punto de de vista, el nivel compositivo de los discos de Neil Young, había bajado alarmantemente en los últimos 10 años, concretamente desde Mirror Ball. No creo que podamos comparar Prairie Wind con sus mejores discos, pero para mí supone un soplo de aire fresco y una mejora muy notable con respecto a sus últimas obras de estudio. No debí ser yo solo el que aprecié esta mejora, porque el disco vendió en ls semana de su aparión en USA, la respetable cifra de 72000 copias, que lo alzaron al puesto 11 del Bilboard, lo que supuso su mejor posición en la lista americana desde los tiempos del citado Mirror Ball. El album se mantuvo en listas 27 semanas.

Por ejemplo, en la entusiasta crónica del disco que hizo Robert Hillburn en Los Angeles Time, escribió: «Neil Young es el compositor que expresa con mayor elocuencia los vinculos esenciales que nos unen a todos».

En fin, en lo que a mí respecta, Prairie Wind, me hizo recobrar la fé en Neil Young. Había seguido comprando los discos un poco por inercia, pero me supuso una enorme alegría volver a escuchar un disco de nuestro hombre que realmente me gustase mucho.

El propio Neil ve así el disco:

«Contar historias es algo natural para mí. Contar historias es una tradición muy vieja, más antigua que la biblia. Es una forma de vida.

Es un álbum espontáneo, se creó él solo. Nació cronologicamente, una canción detras de otra y sigue en su orden original. Así que cuenta una historia, porque es una revelación natural de lo que tenía en mente durante un periodo de reflexión. Creo que es una evolución natural más que otra cosa. Se trata más de un estado del alma que general. Se trata más de las familias, de la historia de las familias. Deriva de una experiencia familiar. Todo el mundo la comparte y este país la comparte. El país comparte el dolor por ciertas cosas que nos han pasado. No solo como país, sino como continente. La música refleja lo que pasa en mi vida. Yo estaba en un periodo de reflexión sobre mi propia familia, mi vida y mi situación; estaba perdiendo popularidad. A los 20 años era muy famoso. Ahora tengo 60 y ya no lo soy tanto. Esta tarde le he dicho a alguien que me sentía como una hoja en un rio. Había un rio en alguna parte en el que flotaba. Ya no me siento conectado conmigo mismo. Estoy conectado con lo que me sostiene. Así que quizás es eso. Que se refiera más a eso que Greendale, no lo sé.»

Imagino que la mayoría debeis conocer la historia del aneurisma. En medio de la creación y grabación de Prairie Wind, le es diagnosticado a Young un aneurisma cerebral, y tiene que interrumpir momentaneamente la grabación para ir a NYC a que le intervengan quirurgicamente. Además de la reciente muerte de su padre, que planea por muchas de las canciones del disco, la historia del aneurisma y la conexión con la mortalidad, que llega a ver cercana, está muy presente en varias de las historias del album.

Chad Cronwell, uno de los baterias que grabó el disco nos explica:

«Dijo: ‘tengo un aneurisma cerebral’. El mundo se paró. Me quedé sin palabras. Y dijo: ‘Si. Tengo un aneurisma cerebral, el martes voy a Nueva York y van a intervenirme. Me van a hacer una locura’; Pregunte: ‘ ¿que van a hacerte?’ Contestó: ‘Abriran ahí y colocarán unos muellecitos que son biodegradables. Se formará una cicatriz que contrarrestará el aneurisma.’ Yo me quedé perplejo. ‘¿Que haces aquí sentado?’ ‘¿Y eso?’ ‘¿¿Como es que el martes vas a ir allí, y estamos aquí sentados grabando??'»

Prairie Wind vuelve a ser otro disco acústico y tranquilo, muy infuenciado, como decía antes, por su propia situación personal, lo que se refleja en la mayoría de las letras. Los músicos que le acompañan, son basicamente los que le han acompañado desde entonces hasta ahora, es decir -como no- Ben Keith en la Steel Guitar (¡enorme!, probablemente jamás sono tan bien en un disco de Young, como en este) y Rick Rosas, Entre otros también están, el antes citado Chad Cronwell y Anthony Crawford, que son sus acompañantes en la actual gira.

El inicio del disco es una magnifica canción llamada The Painter, que fue elegida primer single , quiza con una letra algo menos profunda que la mayoría de las del disco, pero estupenda para empezar. La segunda es otra de las favoritas, No Wonder, con un extribillo algo extraño y al que quizá cuesta un poco habituarse, pero que una vez hecho, se convierte en una tonadilla imposible de olvidar:
Tick tock the clock on the wall
No wonder we’re losin time
Ring ring the old church bell
The bride and her love
Seeking guidance from above.

Tic-tac, el reloj de pared.
Impepinable: estamos perdiendo el tiempo.
Clin-clan, la campana de la iglesia.
La novia y su amado
buscan guía espiritual.

La siguiente es Falling Off The Face Of The Earth, subyugante y sobrecogedora; donde se despide de su padre y nos cuenta cuanto de importante fue para él:
Tan sólo quiero darte las gracias
por todo lo que me has dado.
He estado pensando en ti
y quisiera recalcarte mi amor.

Te envío mis mejores deseos
en este mi mensaje de amor,
por todo lo que has hecho
y que nunca podré agradecerte lo bastante

Far From Home, es la siguiente. Algo más ligera, pero reflexiva y un poco nostálgica. Habla de tiempos pasados y de volver a casa.
Enterradme en la pradera
en la que vagaba el búfalo
y no tendréis que derramar ni una lágrima por mi
porque no estaré lejos de casa.

En la siguiente It’s a Dream, Neil se sienta al piano y nos deleita en mi opinión, con la mejor canción del disco. Larga y delicada; muy vitalista y con un bonito mensaje de esperanza. Para mi gusto la mejor canción de Neil Young en lo que llevamos de década. Simplemente genial. La canción que da titulo al disco – Prairie Wind– vuelve a explicarnos tiempos pasados, con la figura de su padre revoloteando de nuevo. Unos bonitos coros nos hacen disfrutar de ella. Despues nos encontramos con Here’s for You, una preciosa canción de amor:
Cuando tus días de verano se desplomen
y te encuentres sola
siempre podrás regresar conmigo.
Tan sólo cierra los ojos y apareceré.
Escucha
cómo este viejo corazón
late por ti.
Sí, te echo de menos
pero nunca quise retenerte.
Has de saber
que estaré aquí por ti.

En el libreto promocionalde la pelicula Heart of Gold, nos explican la historia de la siguiente canción, This Old Guitar, sobre su viejo instrumento:

«En los años 70 Young quería comprar una autentica guitarra Martin y llamó a su amigo Grant Boatwright, que coleccionab dicho modelo. No muy seguro del sonido exacto que andaba buscando Young Boatwright le indicó varias tiendas de música de la zona de NAshville, dicie´ndole que probara distintos instrumentos y le dijera luego cual le gustaba más. Además, le prestó -por una noche- su guitarra OM Martin de 1933 que había sido propiedad de Johny Cash. Esa misma noche Young escribió el hoy clásico tema «Field of Opportunity» que aparece en el albun Comes a Time.

Boatwright quedó impresionado. Sabiendo ahora lo que estaba buscando Young, le llevó a visitar a Tut Taylor, con el que era co-propietario del Old Time Picking Parlor de Nashville. Taylor les mostró una Martin D28 Herringbone de 1941, estaba perceptiblemente estropeada pero seguía sonando tan maravillosamente como siempre. ‘Esta es la que quiero’, comentó Young. Y entonces Boatwright le hizo la revelación final; esa guitarra había sido propiedad de Hank Williams. Los desperfectos que tenía podían apreciarse en varias viejas fotos de Williams tocándola. Young la compró en el acto. No necesitaba reparación alguna, ‘solo hacía falta ponerse a tocarla’, recuerda Boatwright.

Young bautizó la guitarra con el nombre de Hank. Al preparar los conciertos que seían filmados para Heart of Gold, Young observó que iba a ser la primera vez que ‘Hank’ sonara en el Ryman Auditorium desde que Hank Williams actuara en el Grand Ole Opry muchos años antes. Young escribió incluso una canción sobre su relación con esta guitarra.»

Nos vamos acercando al final del disco con He Was The King, una especie de oda a Elvis, quizá de lo menos destacado del disco, pero que no molesta a la hora de ser escuchada. El final, esta vez sí, llega de la mano de When God Made Me, a modo casi de gospel lento, donde se nos invita a cuestionarnos la figura de Dios, y que sirve como perfecto colofón para el excelente disco que acabamos de oir.

Aparte del CD normal y otra despampante edición en vinilo de 200gr., se editó en su dia una versión de CD acompañada de DVD, donde aparte de un mejor sonido, podemos ver las tomas de las canciones, mientras estaban siendo grabadas, y se da uno cuenta, de la forma casi artesanal de grabar discos que tiene este hombre; practicamente tocando las canciones del tirón, con todos los múscicos a la vez en el estudio.

Heart of Gold

Esto me está quedando demasiado largo, pero no puedo pasar por alto aunque sea minimamente, hacer un breve comentario sobre la película de Jonathen Demme, posiblemente tan recomendable o más que el propio Prairie Wind. Demme filmó el primer concierto de la gira que Young y su banda dieron en el Ryman Auditorium de Nashville, escenario del mítico Grand Ole Opry. Aparte de las canciones del disco, nos abruman con un repaso a algunos de los grandes momentos de la carrera de Neil en formato acústico. Afortunadamente la peli fue estrenada en pantala grande en España -el 29 de septiembre de 2006- y los que no pudieron acudir a las salas en su momento, tuvieron la oportunidad de comprar por un precio irrisorio (entre 10 y 12 €) el doble DVD, que ademas se editó con un montón de escenas extras que no salían en el film.

Silver & Gold (2000)

Sin duda, la época que va desde Broken Arrow (1996) y Silver & Gold (2000), es la más larga en toda la carrera de Neil Young, sin que viesemos publicado un disco de estudio. Lo cual no quiere decir, ni muchisimo menos, que estviese parado durante todo este tiempo. Vayamos por partes:

Durante el 97, aparte del proyecto Year of the Horse, del que ya hemos hablado aquí, nuestro hombre estuvo en un estudio junto a Rick Rubin, intentando grabar un disco que desgraciadamente no llegó a buen puerto. Lastima, esperemos que por lo menos haya algo grabado y que algún dia podamos oir lo que de aquellas sesiones debió salir.

Durante el 98 tuvo lugar un acto que tendría una importante trascendencia para el devenir de los siguientes meses. La inclusión de Buffalo Springfield y CS&N en el Rock & Hall of fame. En la ceremonia de inclusión Stephen Stills y Richie Furay estuvieron esperando a Young hasta última hora, pero este no se presento. Su particular forma de homenajear a la banda vendría poco despues y a su propia manera. Se trata de Buffalo Springfield Again. Su visión de la viejos tiempos en forma de canción, que apareceria despues en Silver & Gold, el disco que nos compete.

Buffalo Springfield, nuevamente. (Buffalo Springfield Again)

Tocaba
en una banda de rock,
pero se disolvió.
Éramos jóvenes e impulsivos,
y nos devoró.
Con esto no quiero decir
si se actuó bien o mal.
Mirando hacia la gran extensión de verde césped,
chicos y chicas
jugueteando al sol de la tarde,
cosas de la vida,
oí una vieja canción
sonar en la radio.
Buffalo Springfield, nuevamente.
Me gustaría encontrarme con ellos de nuevo
y darnos una oportunidad.
Quizá podríamos mostrar al mundo
quienes fuimos;
si bien yo tocaría
tan sólo por lo bien que nos lo pasamos.
Buffalo Springfield, nuevamente.
Buffalo Springfield, nuevamente.

Bien, todo y el bochornoso incidente y seguramente arrepentido por su desplante, Neil invita a su, a pesar de todo, amigo Stills, a su rancho para trabajar en la caja recopilatoria que sobre el grupo acabaría saliendo en el 2001. Allí Stills le habla sobre el disco en el que están trabajando junto con Crosby y Nash, y la historía se desencadena hasta acabar en el disco que fue Looking Forward -en el que Young colaboraría con 4 temas que teniía preparados para su próximo disco-, y el primer tour en 30 años de CSN&Y. Un buen disco sin duda, Looking Forward. Creo que al principio del hilo Coolfurillo colgó un enlace para quien quiera echarle una oida.

Pocos meses despues de acabar la gira, salió por fin a la luz el disco en el que Neil habia estado trabajando los últimos 3 años. Un disco que la compañia intento vender como la continuación de Harvest y de Harvest Moon, pero que en mi opinión se mueve por otros derroteros y que me cuesta comparar con tan magnas obras del pasado. Siver & Gold es un disco acústico y tranquilo. Seguramente demasiado tranquilo, sin sobresaltos. Podría recordar musicalmente hablando a Harvest Moon o a Praire Wind, aunque cualitativamente a años luz del primero y lejos también del segundo. De todas formas, no es ni muchisimo menos un mal disco. Es la obra de un hombre adulto que como siempre ha hecho durante su carrera nos muestra el momento por el que personalmente está pasando. En su dia cosechó buenas críticas en los medios. Dos ejemplos los tenemos en las críticas en Rolling Stones y Mojo de David Fricke y Sylvie Simmons respectivamente:

«Neil Young en su silencio. Lo mejor en acústico. Simple, romántico, directo, (…) La intimidad puede ser confundida con mera banalidad, o seqía creativa.»

«Siver & Gold nos muestra a un Young sin problemas, ni perdido, ni obsesionado, ni cascarrabias, no demasiado introspectivo sino calmado. El album podemos definirlo realmente con un estado de ánimo: confortable.»

La verdad es que el disco sigue una linea tan similar durante todo él, que es dificil destacar alguna canción por encima de otra. Empieza harmónica y guitarra en ristre de una manera la mar de amable con Good to See You:

He recorrido la autopista sin fin.
He pisado la raya continua.
Ahora, por fin, contigo en casa me siento
como si estuviera recuperando el tiempo perdido.
Encantado de verte.

Siguiendo con la tradición de recuperar canciones antiguas, no grabadas hasta entonces, la que da al titulo al disco es un tema compuesto en el 82, que ya fue grabado originariamente en el 85 con los International Harvesters, y que era una de las famosas 100 canciones que la Geffen le rechazó, antes de grabar Landing On Water. En mi opinión de lo mejor del disco. Con Daddy Went Walking, la ya mencionada Buffalo Springfield Again The Great Divide, con un fantástico trabajo de Ben Keith con la Steel,, se acaba la primera cara. La segunda empieza con buen tono con Horseshoe Man. Una bonita letra.

El amor no se preocupa
por si estás errado o acertado.
El amor no sabe
si eres negro o blanco.
El amor no se afana
por la perfección.
El amor es la solución,
el amor es la cuestión.

En Red Sun podemos oir las voces de EmmyLou Harris y Linda Rondstad que le dan un bello toque al tema. Le sigue la melancólica Distant Camera.

La vida cambia constantemente.
Lo nuevo y lo viejo desaparecen indistintamente.
La vida es como una fotografía
que se desvanece tras el cristal.
Tan solo quiero cantar,
cantarte una canción de amor.
Tan solo necesito cantar,
cantarte esta canción de amor

Razor Love es otra de las viejas canciones compuestas en los 80, recuperadas para la ocasión y es para mí, probablemente el mejor tema del disco. El piano de Spooner Oldham nos mece delicadamente mientras la canción va avanzando de forma pausada. Para acabar, Without Rings, unicamente con voz y guitarra, nos despide hasta una próxima ocasión.

En resumen; Silver & Gold no pasará a la historia como uno de los mejores discos de Neil Young. Todo y esto, es un disco disfrutable, con algún toque de brillantez y que nos da pistas de cual era su estado de ánimo en ese momento.

Dead Man (1996)

Dead Man es una extraña, aunque sin duda interesante película, que Jim Jarmusch dirigió en 1995 (aunque la banda sonora se publicó en 1996). La protagoniza Johny Deep y seguro que todos la habeis visto, así que no creo que sea necesario comentar mas sobre el argumento. De esta manera, empezó una relación de Jarmusch con Neil Young y que tendría continuidad, cuando el cineasta dirigió el documental Year of the Horse, basado en la gira que el caballo hizo durante 1996. Ya llegaremos.

Refiriendonos a Dead Man, comentar que la música, es sin duda algo muy notorio en la peli, ya que los lamentos de la guitarra de Young estan en casi todo momento presentes, y no como música de fondo, sino que es evidente que el director quiere que la oigamos en todo momento y que tengamos en cuenta lo importante que resulta para la historia que se está contando.

¿La B.S.O? Inescuchable como disco en sí. Largos pasajes instrumentales sin demasiada musicalidad, combinados con dialogos del film, durante 63 largos minutos. Lo que en la película resulta casi imprescindible para entenderla, queda totalmente descontextualizado sin imagenes y se convierte en un artilugio solo válido para lucir en las estanterias de los seguidores más recalcitrantes. Ya dije en su momento que fue publicada en vinilo y que creo que el CD no está descatalogado, así que los más audaces, pueden ir a la tienda a comprarlo.

Esto explicó Jarmusch:

«He sido un fan de Neil Young durante muchos años, y estuve escuchando constantemente a Neil Young y los Crazy Horse mientras escribía el guión para Dead Man. Durante el rodaje de la película (y el desplazamiento que supuso), estuvimos también escuchando la música de Neil. Crazy Horse actuaron en Sedona, Arizona durante el periodo de rodaje, y gran parte del equipo asistió al concierto, Desde el inicio del proyecto tuvimos la esperanza de que Neil Young hiciera la música de la película, pero nunca confié realmente demasiado en que ello sucediera. Cuando Neil finalmente vio un primer montaje de Dead Man, y decidió involucrarse en el film, estuve en éxtasis. (Tengo que atribuir esto, tambien al hecho de que Jay Rabinowitz -el editor- habia grabado algunas secuencias, con fragmentos instrumentales de antiguas canciones de Neil, como ejemplo de como su música podia funcionar con la historia).

Ocasionalmente Neil tocó pump organ y detuned piano (lo siento, no se como traducir esto) y guitarra acústica, pero la mayor parte de la música, es con su guitarra eléctrica. Lo que él aportó, eleva la película a otro nivel, entrelazando mucicalmente el alma de la historia con la reacción emocional del propio Neil hacia ella. El tio profundizó en su propió interior, para crear esa música tan fuerte para nuestra película.»

Philadelphia (1994)

Me gustaria hacer un mínimo cometario sobre una de las más tristemente bellas canciones escritas en los últimos 20 años: Philladelphia.

Debí ser la única persona que fue al cine sin saber de que iba la película (seguro que todos la habeis visto). Alguien cercano a mi, habia muerto hacia poco tiempo de sida y yo estaba bastante tocado por el asunto. Así que podeis imaginar lo que fue encontrarme de sopetón con aquel filme, y sobre todo con la triste escena final en la que suena esta maravillosa canción. Fue un momento de los que no se olvidan. No hace mucho estuve por primera vez en la ciudad, y me fue imposible no estar pensando todo el rato en la canción. En fin, imagino que esto que os cuento os importa un pepino, pero es que para mí es una canción importante, que me resulta imposible no relacionar con aquel alguien, cada vez que oigo.

Solo he colgado el corte Philladelphia, el resto de la banda sonora, aún no estando mal alguna de las canciones, está a años luz del tema de Neil Young.

Philadelphia

Sometimes I think that I know
What love’s all about
And when I see the light
I know I’ll be all right.
I’ve got my friends in the world,
I had my friends
When we were boys and girls
And the secrets came unfurled.
City of brotherly love
Place I call home
Don’t turn your back on me
I don’t want to be alone
Love lasts forever.
Someone is talking to me,
Calling my name
Tell me I’m not to blame
I won’t be ashamed of love.
Philadelphia,
City of brotherly love.
Brotherly love.
Sometimes I think that I know
What love’s all about
And when I see the light
I know I’ll be all right.
Philadelphia.

Filadelfia

A veces pienso que sé
Que el amor está por todas partes
Y cuando veo la luz
Sé que todo estará perfecto.
Tengo mis amigos por el mundo,
Yo tuve amigos
Cuando fuimos chicos y chicas
Y los secretos llegaron a extenderse.
La ciudad del amor fraternal
Lugar al que llamo hogar
No regreses a mí
No quiero estar solo
El amor permanece para siempre.
Alguien me está hablando,
Me llama por mi nombre
Me dice que no tengo la culpa
Que no supondrá ninguna la verguenza al amor.
Filadelfia
Ciudad del amor fraternal
Amor fraternat.
A veces pienso que sé
Que el amor está por todas partes
Y cuando veo la luz
Sé que todo estará perfecto.
Filadelfia.

Lucky Thirteen (1993)

Todo y no haber acabado demasiado bién con Geffen, son los directivos de la propia compañia, los que convencen a Young, para que sea él mismo, el que coordine y sea responsable del recopilatorio que quieren sacar, sobre sus años en el sello. Neil prefiere involucrarse en un proyecto que va a salir con o sin su consentimiento de todas formas, para por lo menos, sacar al mercado un producto decente y dejar un buen sabor de boca de esta época un poco convulsa. Tenemos tanto canciones seleccionadas de los discos, canciones en directo y alguna rareza. Vamos a ello.

La selección de rarezas se inicia justo con el principio del disco; los ocho minutos de la versión 12″de Sample and Hold (aquí firmada por Neil Young & Crazy Horse), que incluso dura dos minutos mas que la versión original del Maxi que duraba seis. Un gran horror para la mayoria y una gozada para los que nos encanta la canción.Y como no, la inédita Depression blues, grabada con los International Harvesters es una autentica maravilla, seguramente mejor que cualquiera de las canciones que salian en Old Ways. Aunque en la recopilación de canciones de los discos, no hay ninguna deEverybody’s Rockin’ si que hay un par de temas inéditos en directo con los Shoking PinksGet Gone y Don’t Take Your Love Away From Me, ambos firmados por Young, pero que suenan a clásicos del R&B. Y para temazos Blueseros, -aunque no sé muy bien que hacen aquí, por que no pertenecen a la época de Geffen-, los dos últimos del disco, esta vez al lado de los Bluenotes, la también inédita Ain’t It The Truth y el ya gran clásico This Note’s For You, que suenan a gloria bendita. Entremezclados con todas estas rarezas estan Transformer Man de TransOnce an Angel Where is The Highway Tonight de Old WaysHippie Dream Pressure de Landing On Water Around The World Mideast Vacation de Life. ¿La mejor selección posible? En mi opinión ni de broma, pero la hizo el propio Neil, así que nada que objetar.

Subtiulado ironicamente como «Excursions Into Alien Territory», Lucky Thirteen no es lo que podiamos denominar, un recopilatorio al uso; vamos, que no es algo que pudiera utilizar alguien como un punto de partida para introducirse en los discos de Neil Young en Geffen, pero a mi me parece un buen colofón a una época quiza un tanto extraña, y con total seguridad de mucha menos calidad que tiempos anteriores y posteriores, pero que yo al menos, considero imprescindible en la obra musical de Neil Young.